XXXIV Liceum Ogólnokształcące z Oddziałami Dwujęzycznymi im. Miguela de Cervantesa
XXXIV LO  z Oddziałami Dwujęzycznymi im. Miguela de Cervantesa

El XXXIV Liceo de Miguel de Cervantes

Misión de la escuela

Enseñamos a vivir en el mundo del conocimiento. Creamos un ambiente acogedor, en el que se puede desarrollar el talento individual. Abrimos las puertas a España.

Visión de la escuela

Cervantes es un lugar del que se piensa y al que se vuelve. Una comunidad de personas trabajando amistosamente, con tolerancia y respeto. Un liceo, en el que profesores polacos y españoles ayudan a alcanzar los objetivos individuales. Un centro, en el que puedes ser tú mismo, tienes tiempo para la actividad y la toma de decisiones para el futuro.

A modo de introducción… es decir, Cervantes en pocas palabras

Cervantes es un liceo identificado con la lengua española, un alto nivel de enseñanza y un buen ambiente. Somos también conocidos por un programa único de la clase plástica, por los logros deportivos de nuestros estudiantes y por las numerosas iniciativas de los jóvenes.

Entre los puntos fuertes del centro cabe destacar también la amplia oferta de clases y eventos extraescolares dirigidos por profesores de la escuela, trabajadores de facultades, artistas y por los alumnos que completaron su educación en nuestro centro (intercambios internacionales con España, viajes educativos a España, clases de preparación para el examen de bachiller, círculos deportivos, grupo teatral, excursiones temáticas nacionales e internacionales, concentraciones deportivas, artísticas, integradoras, inauguraciones, conferencias, talleres psicoeducativos e incluso un Club de Libros) y también por la Embajada de España (por ejemplo, el Festival de Teatro).

La escuela se encuentra bajo el patronato de la Escuela de Bellas Artes en Varsovia (clase plástica), la Facultad de Gestión de la Universidad de Varsovia (clase con programa ampliado de Geografía), la Facultad de Derecho y Administración de la Universidad de Varsovia (clase con programa ampliado de Conocimiento sobre la Sociedad) y también la Universidad Politécnica de Varsovia (clase con programa ampliado de Química). Merece la pena recordar también sobre nuestra colaboración con la Facultad de Filología Hispánica de la Universidad de Varsovia y la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Varsovia. 

Nuestro liceo colabora de forma estable con la Consejería de la Embajada de España en Varsovia, con el Instituto Cervantes y también con Studio Flamenco.

La colaboración con la Asociación de Padres y el Consejo de Estudiantes fructifica con estupendos resultados (días temáticos, emisora escolar, acciones caritativas, Festival “FLAK”, sudaderas con el logo de la escuela), realización autónoma de ideas e iniciativas por parte de los estudiantes (por ejemplo, la compra de tumbonas y sofás para estudiantes) y voluntariado.  

El liceo Cervantes obtuvo el título a la Escuela del año con lengua española en Polonia en los años 2010 y 2015.

En la síntesis del ranking Perspectivas, para los últimos 25 años nos encontramos arriba, en la posición 21 entre los liceos de Varsovia.

Nuestros estudiantes logran éxitos en las olimpiadas de diferentes asignaturas (entre ellas, de Historia, Historia del Arte, Conocimiento sobre la Sociedad e Inglés), así como también en concursos plásticos y teatrales. La representación escolar de baloncesto, voleibol, balonmano, ha logrado en los últimos años el título de Campeones y Campeonas de Mokotów y de Varsovia. Los estudiantes que han completado sus estudios en nuestro centro continúan su educación en las mejores facultades, obtienen becas para los estudios en España. Entre nosotros trabajan más de 50 profesores, entre los cuales 5 son de nacionalidad española. Aparte de los talleres para asignaturas concretas y artísticas, de la biblioteca o de la sala de lectura multimedia, disponemos asimismo de una sala polideportiva a escala real con despensa y galerías de exposición. En cada aula hay un ordenador, en muchas proyector o pizarra multimedia. Aseguramos la atención diaria del pedagogo, psicólogo y enfermera escolar. Cada estudiante tiene a su disposición una taquilla. Utilizamos un diario electrónico y un sistema por puntos de evaluación del comportamiento. 

El XXXIV Liceo de Enseñanza General Miguel de Cervantes es un centro con más de 25 años de tradición en la enseñanza y educación, y también:

-primera escuela en el país con secciones bilingües de idioma español,

-una de los pocos centros de educación secundaria que realizan un programa de autor de educación a través del arte en las clases plásticas,

-una de las escuelas más deportivas en Varsovia,

-lugar famoso en toda Varsovia por su ambiente incomparable.

Enseñamos a cómo aprender, preparamos para el examen de Bachiller, ayudamos a elegir los estudios, damos la oportunidad de conocer y desarrollar los talentos individuales, participamos en acontecimientos interesantes y encuentros con gente extraordinaria.

Invitamos a la juventud que se siente bien en una escuela abierta y amablemente exigente. ¡Únete a nosotros y sigue creando con nosotros este lugar irrepetible!

Nuestro Patrón

Miguel de Cervantes Saavedra

Es un hecho que Miguel de Cervantes Saavedra nació en 1547 en Alcalá de Henares, como también lo es que su legado ha traspasado el siglo XVI y las fronteras de aquella Castilla. Su vida está envuelta en numerosos misterios. Ni se sabe con exactitud el día de su nacimiento, ni dónde se hallan sus huesos. Lo que ocurrió entre estos dos hechos se enmarca en lo que puede denominarse como un “hombre de su tiempo”. Es decir, un hidalgo a medias -pues solo lo era por parte de madre-, que vivió en la España del rey Felipe II, cuando el imperio español llegó a su máxima extensión, para comenzar más tarde una crisis agónica y sin solución. A decir vedad, su vida no fue afortunada; estuvo caracterizada por una mezcla de huida, sueños, búsqueda, y frustración.

En su infancia y juventud Cervantes hubo de ver como su familia se desplazaba de un lugar a otro. Huían de la pobreza. El primer destino fue Valladolid, para más tarde buscar el amparo familiar en Córdoba, Cabra o Sevilla. Es el momento en el que Cervantes recibe su formación a partir de las diversas experiencias en estas localidades tan vivas, pero también gracias a la formación académica que recibió, de la que guardaría tan buenos recuerdos y que marcaría sin duda su afición a las letras. De hecho, su primer gran sueño fue ser poeta. Una vez instalados en Madrid en 1566, asistió al Estudio de la Villa, centro humanista, bajo cuyo amparo escribiría su primera poesía conocida. Sin embargo, su carrera como poeta se vería pronto frustrada por una turbia reyerta en la que se vio involucrada. La justicia le condenó a perder la mano y Cervantes decide entonces huir de España.

Se dirige a Italia, donde pronto se enrola en el ejército. España está inmersa entonces en una guerra contra los turcos, y Cervantes participaría activamente en una de las batallas más importantes entre ambos contrincantes: la batalla de Lepanto, en 1571. Fruto de este enfrentamiento, Cervantes queda con la mano izquierda impedida, por lo que se le conocería como “el manco de Lepanto”. Este hecho le llenaría de orgullo, pero al mismo tiempo le impediría hacer carrera en el mundo de las armas. Una nueva frustración a la que se añadiría el cautiverio que sufrió durante casi cinco años en Argel. Durante esta larga estancia, Cervantes organizaría diferentes huidas, por tierra y por mar, no solo para él, sino para otros compatriotas en su misma situación; todos los intentos fueron en vano, y cabe suponer que solo su talento y carisma le salvarían de una ejecución al ser descubierto, pues siempre reconocería la responsabilidad de aquellas tentativas. Cuando por fin es rescatado decide volver a España. Han pasado 12 años desde que salió de la Península, y vuelve buscando el reconocimiento a todos su sacrificios. Sin embargo, es ignorado por la Corte en repetidas ocasiones.

De nuevo Cervantes tiene que rehacer su vida, y lo hace a través de las letras, escribiendo diversas obras de teatro. En esta época tiene lugar una presunta relación amorosa ilegítima con una tal Ana de Villafranca, casada con un tabernero, que le acabaría dando su única hija, Isabel. Para no verse en más problemas, Cervantes decide buscar horizontes más seguros. Con esa intención se casa con doña Catalina de Salazar en Esquivias, un pequeño pueblo de la Mancha. Continúa con los esfuerzos literarios y publica al poco La Galatea, una novela pastoril. Pero parece ser que ni la bucólica vida del campo le satisfacía, ni le fue demasiado bien en el tema de las letras, porque pronto se desplazaría a Andalucía, buscando algún oficio alejado totalmente de sus anteriores intereses. 

En Sevilla obtiene un puesto de recaudador de impuestos, pero tampoco tiene suerte esta vez, porque es acusado de robo y encarcelado por un juez demasiado riguroso. Parece ser que es entonces, con todas las decepciones y frustraciones que lleva a cuestas, privado de libertad durante meses, cuando decide escribir el Quijote, como una especie de antídoto a su vida. Encerrado en su celda imagina a un loco soñador, que anda de un lugar a otro sin límite, solo conducido por los sueños que él siempre veía frustrados en su propia biografía. Y lo que nace en Sevilla como un cuento breve, se desarrolla en una gran novela universal, al tiempo que Cervantes cambia una y otra vez la ciudad de residencia: Toledo, Valladolid y Madrid le volverían a acoger.

Es entonces, en la última parte de su vida, cuando Cervantes obtiene el reconocimiento del mundo de las letras, en especial la del público, y no es ni tan siquiera en la poesía -como él tanto había soñado-, ni en el del teatro, ni en el ejército, sino gracias a la que hoy se conoce como la primera novela moderna, el famoso Quijote. Pero también durante el otoño de su vida escribiría otras obras que se han conservado hasta hoy, como las “Novelas ejemplares”, “Los trabajos de Persiles y Segismunda” o “Viaje del Parnaso”. Murió en Madrid a los 68 años de edad, y como él llegó a decir de sí mismo, “más versado en desdichas que en versos”.

Si su vida es en parte un misterio, más claras están las razones de la universalidad de su legado. En su obra destacan los grandes valores de la libertad, la justicia o la verdad, pero también los de la amistad o el respeto al otro. Si entendemos la educación como el gran ideal que debe acometer una sociedad, nadie como él para dar nombre a nuestro liceo. Porque, como el Quijote, los estudiantes de hoy se enfrentarán a aparentes gigantes, a buen seguro se encontrarán con ciertas decepciones y frustraciones en el camino, pero siempre se mantendrán con la ilusión de ver cumplidos sus sueños. En esa búsqueda nuestro Liceo quiere acompañarlos de la mano del ejemplo de la vida y obra de Miguel de Cervantes y Saavedra.

(autor: Ricardo Zarco Maldonado)

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